Wall Street se prepara para abrir la sesión de este lunes en su horario habitual, tras el cierre por el Viernes Santo. El ánimo del mercado muestra una mejora luego de reportes que apuntan a una posible desescalada del conflicto en Medio Oriente y avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
Los inversionistas han comenzado a rotar con cautela nuevamente hacia la renta variable, lo que ha respaldado alzas en algunos mercados, aunque el movimiento sigue siendo acotado. Más allá del factor geopolítico, la atención estará puesta en los datos del ISM de Estados Unidos, que se publican durante la jornada.
Según reportes de prensa, Estados Unidos, Irán y un grupo de mediadores regionales estarían discutiendo los términos de un posible alto al fuego de 45 días. De concretarse, el mercado lo interpretaría como una primera señal hacia una desescalada más amplia del conflicto.
Durante el fin de semana, Donald Trump fijó como plazo las 21:00 horas del martes (hora chilena) para que Irán tome una decisión sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz, advirtiendo de “destrucción total” en caso contrario.
Otro factor que ha apoyado el sentimiento del mercado es el aumento en el tráfico de embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz, lo que reduce las preocupaciones inmediatas sobre interrupciones en el suministro global de petróleo y energía. Sin embargo, los riesgos siguen elevados: Irán ha amenazado con represalias contra aliados de EE.UU. y con un posible cierre del estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta clave cercana al Golfo de Adén. En conjunto con Ormuz, estas vías concentran cerca del 25% de los envíos globales de petróleo.
En este contexto, los futuros del S&P 500 han logrado recuperar pérdidas previas y suben cerca de 0,3%, reflejando que el mercado comienza a internalizar un escenario de desescalada parcial. En Asia, el índice MSCI Asia Pacific avanzó 0,4%, con un desempeño equilibrado entre alzas y bajas. Las acciones tecnológicas lideraron las ganancias, sugiriendo un retorno selectivo hacia activos de mayor riesgo.
Aun así, el panorama político sigue siendo frágil. Trump ha endurecido su discurso hacia Irán, amenazando con ataques a infraestructura civil si no se alcanza un acuerdo. Además, anunció una conferencia de prensa y reiteró el plazo establecido, aunque sin entregar mayores detalles operativos.
En materias primas, las alzas previas del petróleo se han revertido por completo, lo que sugiere que los inversionistas están reduciendo la prima de riesgo geopolítico en el corto plazo. El oro, en tanto, cae cerca de un 0,6%, ubicándose en torno a los 4.650 dólares por onza. Desde el inicio del conflicto a fines de febrero, el metal acumula una baja cercana al 12%.
Esta caída del oro se explica, en parte, por cambios en las expectativas de política monetaria. El aumento en los costos de la energía ha reforzado las presiones inflacionarias, lo que reduce la probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo, un escenario que suele favorecer a activos sin rendimiento como el oro.