Los mercados comienzan la nueva semana bursátil con importantes ventas generalizadas.
Los metales preciosos vuelven a concentrar la mayor atención de los inversionistas. Actualmente, la plata y el oro caen un 11,3% y 7,5%, respectivamente.
El mal ánimo del mercado también se refleja en el gas natural y el petróleo WTI, que registran bajas de 17,1% y 6,37%, respectivamente.
La OPEP+ mantuvo sin cambios su nivel de producción para marzo y no entregó señales sobre lo que ocurrirá después del primer trimestre.
La situación de estos activos tampoco se vio favorecida por la ausencia de una intervención militar relevante en Irán, algo que parte del mercado esperaba durante el fin de semana.
Las acciones de empresas listadas y las criptomonedas siguen la fuerte caída de las materias primas.
La baja de Bitcoin hasta cerca de los US$75.200 elevó el costo promedio de compra de criptomonedas de Strategy por sobre el precio actual. Por este motivo, no se descartan nuevas caídas en los precios de las acciones de empresas del sector cripto y de la propia Strategy al inicio de la sesión. Antes de la apertura del mercado, los papeles de la compañía caen 9%.
Las bolsas de Asia-Pacífico comenzaron la jornada en terreno negativo. El Nikkei 225 de Japón retrocede 0,48%; el Hang Seng de Hong Kong cae hasta 2,4%; el Shanghai Composite baja 1,3%; y el S&P/ASX 200 de Australia pierde 1%.
Los inversionistas están deshaciéndose de acciones, con la atención puesta en la próxima decisión de tasas del Banco de Reserva de Australia (RBA), que se conocerá el martes por la mañana y donde se espera un alza.
En India, el aumento de impuestos a las transacciones con derivados anunciado en el presupuesto provocó una fuerte caída en los precios de las acciones.
En Corea del Sur, se registraron movimientos bruscos y las autoridades suspendieron por cinco minutos las operaciones en la bolsa KOSPI, luego de que los futuros cayeran un 5%.
Los mercados bursátiles de Asia y el Pacífico enfrentaron un retroceso generalizado debido a factores negativos como el cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, una sorpresiva caída de los índices PMI de China y las consecuencias del desplome en los metales preciosos. A esto se sumó la debilidad del sector tecnológico, tras reportes que indican que Nvidia habría puesto en pausa sus planes de inversión por £100.000 millones en OpenAI.
En Australia, el PMI manufacturero de enero subió a su nivel más alto en cinco meses, mientras que el índice de inflación del Melbourne Institute aumentó 0,2% mensual (frente al 1,0% previo), con una tasa anual de 3,6%, reforzando las preocupaciones inflacionarias y la especulación sobre una posible alza de tasas del RBA el 3 de febrero.
En el mercado cambiario, el yen japonés y el dólar estadounidense son las monedas con mejor desempeño. En contraste, se observan fuertes caídas en el dólar australiano y el dólar canadiense, impactados por el desplome de los metales.
De forma llamativa, el yen se debilitó inicialmente tras los comentarios del primer ministro Takaichi durante el fin de semana, quien destacó los beneficios de una moneda débil para los exportadores.