Estados Unidos e Irán anunciaron una pausa mutua en sus ataques militares tras dos semanas de bombardeos estadounidenses. Washington suspendió sus operaciones aéreas luego de que asesores advirtieran un menor stock de armamento y objetivos disponibles, mientras que Teherán aseguró que no responderá mientras se mantenga la tregua. Sin embargo, el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado y las negociaciones sobre el programa nuclear iraní continúan sin avances. A esto se suma una nueva tensión tras un ataque de Ucrania a un buque mercante iraní en el mar Caspio.
En el plano económico, el viernes entró en vigor la nueva ronda de aranceles impulsada por Donald Trump, con gravámenes de entre 10% y 12,5% para 60 socios comerciales, entre ellos la Unión Europea, China, Reino Unido y Canadá. Aunque el mercado ya descontaba la medida, analistas advierten que representa un riesgo estructural para el crecimiento global.
La atención de los inversionistas esta semana estará puesta en la reunión de la Reserva Federal (Fed), donde el mercado asigna una probabilidad de entre 30% y 38% a un alza de tasas, impulsada por el repunte del petróleo y los comentarios más restrictivos de algunos miembros del organismo.
El alivio por la tregua impulsó un fuerte apetito por el riesgo. El petróleo WTI cayó más de 5% hasta cerca de US$84,5 por barril y el Brent retrocedió cerca de 5% hasta los US$87,5. En paralelo, los futuros de Wall Street subieron, con avances de hasta 1,2% en el Nasdaq 100, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron, reduciendo las presiones inflacionarias.
En Asia, las bolsas mostraron resultados mixtos. Corea del Sur, Australia, Hong Kong y China cerraron con ganancias, mientras que Japón presentó un desempeño dispar entre el Nikkei y el Topix. En China, las utilidades industriales crecieron 15,1% anual en junio, manteniendo un sólido desempeño gracias al impulso de la inteligencia artificial y la fabricación de chips.
El dólar perdió terreno frente a las principales monedas debido al mayor apetito por el riesgo, mientras que el oro avanzó cerca de 1%, apoyado por un fuerte aumento en las compras desde China y las expectativas de una menor tensión geopolítica. La plata también subió con fuerza, mientras que el gas natural cayó siguiendo el desplome del petróleo.
Entre las empresas destacó el espectacular debut bursátil del fabricante chino de memorias CXMT, cuyas acciones se dispararon más de 500% en su primer día de cotización. Además, Nvidia negocia un multimillonario acuerdo de suministro con SK Hynix y conversaciones para apoyar financieramente a OpenAI en un proyecto de centros de datos.
Las criptomonedas también avanzaron en este escenario de mayor apetito por el riesgo, con Bitcoin acercándose a los US$65.400.
La jornada estará marcada por la publicación del índice Ifo de Alemania y datos económicos en Estados Unidos. Sin embargo, el principal foco seguirá siendo la evolución de la tregua entre EE.UU. e Irán y la decisión de política monetaria que anunciará la Fed esta semana.