Después de un inicio débil el viernes —marcado por fuertes caídas en el sector tecnológico y un retroceso de casi 2% en el Nasdaq—, los principales índices de Wall Street lograron recuperarse. Al cierre, el S&P 500 terminó levemente al alza, mientras que el Nasdaq 100 prácticamente borró sus pérdidas iniciales.
En el arranque de la semana, los mercados de Asia-Pacífico mostraron un tono claramente positivo, impulsados por las expectativas de que el cierre parcial del gobierno estadounidense llegue pronto a su fin. El Senado de EE.UU. aprobó el primer proyecto de ley clave por 60 votos contra 40, y los medios norteamericanos anticipan que ya habría apoyo suficiente para destrabar el estancamiento político.
Las esperanzas de un acuerdo en Washington mejoraron el ánimo de los inversionistas globales, debilitando al dólar y fortaleciendo las monedas asiáticas. Los principales índices bursátiles de la región registraron avances: el Nikkei 225 de Japón subió 1,15%, el Hang Seng de Hong Kong ganó 0,51%, el S&P/ASX 200 de Australia aumentó 0,66%, mientras el Shanghai Composite se mantuvo sin grandes variaciones.
El oro continuó su tendencia alcista y superó los 4.050 dólares por onza, mientras en el mercado cambiario el dólar australiano y el canadiense se vieron favorecidos por un mejor clima entre China y Estados Unidos. En contraste, el euro y el franco suizo operaron en rangos acotados, reflejando estabilidad, y el yen japonés se debilitó, con el dólar/yen acercándose a 154 tras los anuncios del Primer Ministro Takaichi sobre una política fiscal más expansiva.
El Banco de Japón se acerca a una eventual alza de tasas, respaldado por una mayor confianza en el crecimiento salarial. En Australia, el subgobernador del RBA, Andrew Hauser, señaló que mantener una política restrictiva seguirá siendo necesario para controlar la inflación, aunque no descartó futuras reducciones de tasas.
Por su parte, el Banco Popular de China fijó el tipo de cambio de referencia del dólar/yuan en 7,0856, por debajo de las expectativas (7,1175), fortaleciendo la moneda china.
Los datos de octubre mostraron que la inflación al consumidor en China subió 0,2% interanual, levemente por encima del 0% previsto, mientras los precios al productor cayeron 2,1%, algo menos de lo esperado (-2,2%), lo que sugiere una leve moderación de las presiones deflacionarias.
Pekín anunció además medidas para aliviar tensiones comerciales, suspendiendo por un año las tarifas especiales para barcos vinculados a EE.UU. y levantando temporalmente la prohibición de exportar metales críticos como galio y germanio.
En el mercado del oro chino, los precios repuntaron impulsados por mayores compras de ETFs y reservas del banco central, pese a una demanda física más débil.
El avance de las bolsas vino acompañado por una recuperación en Bitcoin y otras criptomonedas, tras semanas de volatilidad, reflejando mayor confianza en una estabilización política y económica en EE.UU.
Finalmente, Warren Buffett anunció que publicará una carta de despedida, preparando su salida como director ejecutivo de Berkshire Hathaway.