La jornada de ayer en Wall Street cerró con un tono mixto y cauteloso, mientras los inversionistas se posicionaban antes de la publicación de resultados de las principales tecnológicas del grupo conocido como las “Mag7”, tras el cierre del mercado. El S&P 500 registró una leve caída, el Nasdaq avanzó ligeramente, mientras que el Dow Jones retrocedió cerca de un 0,6%.
El mercado de opciones anticipaba movimientos extremadamente relevantes tras los balances de Alphabet, Microsoft y Meta, proyectando oscilaciones combinadas cercanas a US$1 billón en capitalización bursátil, impulsadas por expectativas de alta volatilidad en los resultados vinculados a inteligencia artificial y servicios cloud. La atención estuvo puesta en el crecimiento de Azure de Microsoft, el gasto en IA de Meta y la capacidad de Google para sostener su liderazgo en búsquedas mientras acelera la expansión de su negocio en la nube.
Alphabet presentó sólidos resultados, con la inteligencia artificial y Google Cloud desempeñando un rol clave, consolidando al segmento cloud como un motor cada vez más relevante para el desempeño del grupo. La compañía reportó ingresos por alrededor de US$109.900 millones y una mejora significativa en su beneficio operativo, confirmando que sus inversiones en IA están impulsando mayor eficiencia y rentabilidad.
Microsoft también entregó cifras muy robustas, respaldadas por una sólida rentabilidad y una fuerte generación de flujo de caja, disipando preocupaciones previas sobre una eventual desaceleración en el crecimiento de la nube y el impacto del gasto asociado a IA. La firma reafirmó su capacidad para escalar Azure manteniendo una sólida capacidad de generación de utilidades.
Amazon reportó resultados positivos, impulsados por el crecimiento del comercio electrónico, los servicios cloud de AWS y el negocio publicitario. Sin embargo, la reacción del mercado fue moderada debido a una guía futura conservadora y al aumento de costos asociados a inversiones en inteligencia artificial e infraestructura.
Meta también presentó utilidades sólidas, con la demanda publicitaria como principal motor de crecimiento, acompañada por mejoras en eficiencia operativa y una creciente contribución de herramientas e inversiones ligadas a IA. Pese a superar las expectativas, la reacción del mercado fue limitada, ya que los inversionistas se enfocaron en el incremento de costos para escalar su estrategia de inteligencia artificial.
En materia monetaria, la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés sin cambios, ratificando una postura cautelosa y sin señales inmediatas de recortes. La reunión evidenció además una creciente divergencia entre los miembros del FOMC, sugiriendo ausencia de consenso sobre la futura trayectoria de la política monetaria y reforzando un enfoque dependiente de los datos. Jerome Powell también señaló que, una vez finalizado su mandato como presidente del organismo, continuará como gobernador de la Fed, asegurando continuidad institucional, aunque desde un rol menos protagónico.
Por su parte, Donald Trump afirmó que este sería un momento adecuado para que la Fed recorte las tasas, argumentando que las condiciones económicas y las presiones de costos justifican una flexibilización monetaria, al tiempo que criticó al banco central por mantener una política excesivamente restrictiva.
En el frente geopolítico, Trump aseguró que no levantará el bloqueo naval en la región a menos que Irán acepte un acuerdo nuclear, manteniendo una fuerte presión económica y militar. Paralelamente, propuso conformar una coalición internacional destinada a reabrir el estrecho de Ormuz y garantizar la libertad de navegación.
Como consecuencia del estancamiento en las negociaciones de paz y la falta de avances diplomáticos, el precio del petróleo Brent superó los US$110 por barril.
En Asia, los datos PMI de China reflejaron una recuperación desigual. La demanda externa sigue siendo el principal motor del crecimiento, con el PMI manufacturero privado subiendo a 52,2, su nivel más alto desde 2020, mientras que el índice manufacturero oficial se mantuvo levemente sobre 50. Sin embargo, la demanda interna continúa debilitada, con el PMI de servicios cayendo a 49,4, señalando contracción y evidenciando una fuerte dependencia de las exportaciones.
En Japón, los datos de marzo mostraron señales mixtas: la producción industrial cayó 0,5% mensual, frente a expectativas de un alza de 1%, mientras que las ventas minoristas sorprendieron positivamente con un crecimiento interanual de 1,7%, reflejando una demanda del consumidor que sigue mostrando resiliencia pese a la debilidad manufacturera.
En el mercado cambiario, el yen japonés continuó depreciándose, con el par USD/JPY superando el nivel psicológico de 160 y manteniéndose por encima de ese umbral.