Tras un inicio de semana marcado por la tensión, las bolsas estadounidenses cerraron a la baja. El mercado sigue inquieto ante la posibilidad de un mayor ajuste por parte de la Reserva Federal y un deterioro del panorama macroeconómico. El S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones retrocedieron este lunes, con un claro predominio del sesgo “risk-off” entre los inversionistas.
La atención se centró en las señales desde la Fed. Christopher Waller afirmó que la debilidad del mercado laboral justificaría un nuevo recorte de tasas en diciembre. Respaldó una baja de 25 puntos base para la reunión del 9 y 10 de diciembre, aunque advirtió que cualquier mejora en el empleo podría reducir la necesidad de futuros estímulos.
A pesar del tono más “dovish”, los comentarios no lograron calmar a los mercados. La combinación con un dólar fortalecido llevó a ventas masivas de activos sensibles al riesgo.
El billete verde subió frente a la mayoría de las principales monedas, mientras el yen japonés siguió debilitado por sobre los 155 por dólar, presionado por el alza en los rendimientos de los bonos y las tensiones geopolíticas con China. Las divisas del Pacífico, como el dólar australiano y neozelandés, permanecieron bajo presión ante el apetito reducido por riesgo y las posibilidades de un recorte en la política monetaria del RBA.
Los mercados de Asia-Pacífico comenzaron la semana con un tono marcadamente negativo, afectados tanto por la incertidumbre global como por la escalada de tensiones geopolíticas. Los índices registraron fuertes caídas: el Nikkei 225 bajó 2,25%, el Hang Seng retrocedió 1,11%, el Shanghai Composite cedió 0,5% y el S&P/ASX 200 de Australia cayó 1,8%.
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, se reúne hoy con la primera ministra Takaichi a las 15:30 hora de Tokio. La conversación gira en torno a la debilidad del yen y posibles ajustes en la política monetaria. Mientras la primera ministra pide cautela con futuras alzas, Ueda abre la puerta a acciones en el corto plazo.
En China persisten las tensiones hacia Japón. Beijing impuso restricciones de viaje a empleados de empresas estatales y canceló eventos y proyectos conjuntos, en respuesta a comentarios de Tokio sobre una eventual reacción militar ante un ataque chino a Taiwán.
El Banco Popular de China fijó la tasa referencial del USD/CNY en 7,0856, muy por debajo de lo esperado por el mercado, fortaleciendo al yuan y reafirmando esfuerzos de estabilización cambiaria. Paralelamente, China emitirá cuatro mil millones de euros en bonos para diversificar sus fuentes de financiamiento externo.
En Australia, las minutas del Banco de la Reserva señalaron que la política monetaria se mantiene solo levemente restrictiva. La inflación continuaría por encima del rango objetivo hasta mediados de 2026. El RBA podría mantener las tasas sin cambios por más tiempo, pero también evalúa una eventual flexibilización.
El oro se mantiene en torno a los 4.000 dólares la onza, mientras Goldman Sachs proyecta un precio objetivo de 4.900 dólares hacia fines de 2026, impulsado por una fuerte demanda de bancos centrales.
El bitcoin se debilitó con fuerza, retrocediendo a la zona de 90.000 a 91.000 dólares, su nivel más bajo desde abril. La mayor aversión al riesgo y la incertidumbre sobre las próximas decisiones de la Fed —incluidas posibles bajas de tasas— han golpeado al mercado de criptomonedas.