Los índices de Estados Unidos siguen en alza, impulsados por los sólidos resultados de Nvidia. El US100 acumula un avance total de 2,00%, mientras que el US500 sube 1,25%. Durante la jornada de hoy, ambos índices vuelven a repuntar: 0,75% y 0,70%, respectivamente.
Nvidia presentó uno de los informes de resultados más potentes de su historia: ingresos por USD 57 mil millones en el tercer trimestre y una proyección cercana a USD 65 mil millones para el cuarto. La administración destacó que la demanda por los chips Blackwell y GPUs para la nube es “enorme”, y la compañía ve potencial para generar USD 500 mil millones en ingresos por chips de nueva generación hacia 2026. Las acciones de Nvidia suben más de 5%, hasta USD 196 por papel.
Koeda, miembro del directorio del Banco de Japón, señaló que las tasas de interés deben seguir aumentando. Sus comentarios elevan la probabilidad de un alza en diciembre.
Pese a ello, el yen sigue siendo la moneda más débil del G10. Los mercados están poniendo mayor atención a la venta estructural de bonos japoneses (JGBs) que a las señales del banco central.
Los rendimientos de los JGBs treparon a niveles no vistos en dos décadas: el bono a 30 años llegó a 3,40%, el de 20 años a 2,84% y el de 10 años a 1,81%. Las preocupaciones fiscales y las expectativas de una fuerte emisión de deuda están empujando los rendimientos al alza.
Sarah Hunter, del Banco de la Reserva de Australia, afirmó que la última sorpresa inflacionaria dejó atrás las proyecciones anteriores. Advirtió que un crecimiento económico por encima de la tendencia podría reactivar la inflación, lo que sugiere que el Banco podría no bajar las tasas tanto como espera el mercado.
Según Bloomberg, la administración estadounidense está presionando al Congreso para rechazar nuevas restricciones a la exportación de chips avanzados de IA de Nvidia. La Casa Blanca advierte que límites excesivos podrían dañar el liderazgo tecnológico de EE.UU. y desviar clientes hacia proveedores extranjeros.
Las tasas preferenciales de préstamos en China se mantuvieron sin cambios por sexto mes consecutivo (1 año: 3,0%; 5 años: 3,5%), lo que refleja una débil demanda de crédito y la preferencia de Beijing por estímulos más focalizados.
Beijing evalúa subsidios hipotecarios, alivio tributario y menores costos de transacción para estabilizar el debilitado mercado inmobiliario. Las acciones de desarrolladoras suben levemente con la noticia.
El Banco de Japón probablemente suba las tasas en diciembre: 53% de los economistas espera un alza hasta 0,75%, y todos los encuestados prevén ese nivel para el primer trimestre de 2026. Un yen más débil aumenta el riesgo de inflación importada, reforzando el argumento para actuar.
Barclays proyecta que la fortaleza de las megacaps y una política monetaria más acomodaticia podrían llevar el índice a 7.400 puntos en 2026. El banco elevó sus previsiones de ganancias, pero advirtió riesgos para sectores no tecnológicos, como inflación y debilidad en el mercado laboral. También destacó la volatilidad típica de los años de mitad de mandato como un factor a considerar.