Durante el fin de semana, Maduro fue detenido en una operación militar. Donald Trump afirmó que Estados Unidos ahora tiene “acceso total” a los recursos venezolanos y expresó su intención de que las petroleras estadounidenses regresen al país. Solo se reportaron daños menores en la infraestructura del puerto de La Guaira, mientras que la producción de PDVSA se mantuvo intacta.
Autoridades de Rusia y de la Unión Europea emitieron advertencias en defensa de la soberanía y llamaron a la moderación.
Los precios del petróleo mostraron fuertes oscilaciones: las pérdidas iniciales se recuperaron parcialmente antes de volver a caer. Al momento de redactar este informe, el crudo retrocede un 0,55%. Las preocupaciones por eventuales interrupciones en el suministro venezolano se han moderado, ya que la producción y las exportaciones siguen prácticamente sin cambios. Trump también sugirió posibles acciones hacia Colombia y reiteró advertencias a México por actividad de carteles. Los mercados están incorporando mayores primas de riesgo regional, aunque prevén un impacto acotado en el corto plazo sobre el mercado petrolero, considerando que la producción venezolana es inferior a 1 millón de barriles diarios. El riesgo de eventos sigue dependiendo en gran medida de la estabilidad política tras el golpe.
En medio del aumento de la incertidumbre geopolítica durante el fin de semana, los metales preciosos fueron los que reaccionaron con mayor fuerza. El oro repuntó más de 2,05% hasta los 4.420 dólares por onza, seguido por alzas en la plata (+3,90%), el paladio (+2,20%) y el platino (+3,80%).
También se realizó una reunión de la OPEP+ durante el fin de semana. El grupo confirmó que mantendrá sin cambios los niveles de producción, reforzando el mensaje de que el mercado continúa bien abastecido pese a los riesgos geopolíticos. Ocho países productores ratificaron una pausa para el primer trimestre de 2026, citando debilidad estacional de la demanda y un mercado “equilibrado”. Los recortes voluntarios, que totalizan 1,65 millones de barriles diarios, se mantienen en reserva para una eventual reincorporación gradual.
En Asia, el PMI manufacturero final de Japón subió a 50,0 en noviembre (desde 48,7), poniendo fin a cinco meses consecutivos de contracción. Los nuevos pedidos cayeron al ritmo más lento en 19 meses y la producción se estabilizó. El empleo aumentó por cuarto mes seguido, aunque los precios de insumos se aceleraron al mayor ritmo desde abril.
En China, el PMI de servicios retrocedió a 52,0, marcando un cuarto mes consecutivo de desaceleración. La demanda externa se debilitó y continuaron los recortes de empleo, aunque las expectativas para 2026 mostraron una mejora.
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, reafirmó la disposición a continuar con alzas de tasas si el crecimiento y la inflación evolucionan según lo proyectado. Aumenta la confianza en la solidez del ciclo salarios-precios, con una normalización de la política monetaria planteada de forma gradual. Pese a ello, el yen se mantiene entre las monedas más débiles del G10 en la jornada; el USD/JPY sube 0,21%.
En el mercado de criptomonedas, el tono es positivo. Bitcoin volvió a superar los 90.000 dólares, avanzando un 1,00% hasta los 92.400 dólares, mientras que Ethereum sube 1,45% a 3.150 dólares. PwC señaló una mayor participación en el sector cripto, en un contexto de mayor claridad regulatoria en Estados Unidos bajo la Ley GENIUS.