Las bolsas de Asia-Pacífico muestran resultados mixtos luego de una sesión mayormente negativa en Wall Street, donde los índices S&P 500 y Dow Jones retrocedieron desde máximos históricos. En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso el foco en los sectores inmobiliario y de defensa, anunciando la prohibición a grandes inversionistas institucionales de comprar viviendas unifamiliares y firmando una orden ejecutiva que impide la compra de acciones de empresas del sector defensa.
Trump señaló que no permitirá que las compañías de defensa paguen dividendos ni realicen recompras de acciones hasta que aceleren la producción de equipamiento militar, aumenten la inversión en capacidad productiva y reduzcan las compensaciones “excesivas” de los ejecutivos.
Asimismo, indicó que ningún gerente de estas empresas debería ganar más de US$5 millones al año y que los recursos para inversión deben provenir de dividendos, recompras y recortes salariales, y no de deuda ni de fondos estatales.
El mandatario también anunció la prohibición para que grandes fondos compren viviendas unifamiliares, medida que recortó temporalmente cerca de US$17 mil millones de la capitalización bursátil de Blackstone. Sin embargo, estos fondos “mega” representan solo cerca del 2–3% de las transacciones totales en este mercado, por lo que eliminar esta demanda no tendría un impacto significativo en los precios. El principal problema sigue siendo la baja oferta, explicada en parte por la propiedad actual de inversionistas y las altas tasas de interés.
Tras los comentarios del presidente estadounidense, las acciones de compañías como Lockheed Martin y Northrop Grumman cayeron cerca de 3%, mientras que firmas inmobiliarias como Blackstone llegaron a perder hasta un 6%.
En Japón, los salarios reales de noviembre retrocedieron un 2,8% interanual, la mayor caída desde enero, debido a una fuerte disminución de los bonos y a una inflación persistentemente elevada. Esto presiona el poder adquisitivo de los hogares y complica los planes del Banco de Japón para endurecer su política monetaria. El mercado de bonos reflejó estas tensiones con una débil demanda por los JGB a 30 años, mientras el Nikkei profundizó sus pérdidas bajo los 52.000 puntos, afectado por tomas de utilidades en el sector de inteligencia artificial y el retorno de tensiones comerciales con China, incluyendo una investigación antidumping sobre el diclorosilano japonés.
Andrew Hauser, del Banco de Reserva de Australia (RBA), confirmó un tono restrictivo al señalar que el IPC de noviembre estuvo en línea con lo esperado y que una inflación por sobre el 3% sigue siendo demasiado alta. Esto sugiere el fin de los recortes de tasas en este ciclo y mantiene el riesgo de un alza en febrero, apoyando los rendimientos de corto plazo y limitando la debilidad del dólar australiano durante la sesión.
En el mercado cambiario, las monedas defensivas como el yen japonés y el franco suizo lideran las ganancias del día. En contraste, se observan fuertes caídas en los cruces vinculados al dólar australiano y neozelandés, afectados por la debilidad del mercado de materias primas.
La plata cae actualmente un 2,1%, mientras que el oro retrocede un 0,4% en medio de una reducción de posiciones en zonas de máximos locales. El paladio y el platino también registran pérdidas relevantes. Al mismo tiempo, el petróleo WTI cae por debajo de los US$56,5 por barril, manteniendo su tendencia bajista de largo plazo.
Bitcoin inicia la sesión con una caída cercana al 1%. Ethereum muestra un comportamiento similar, con una magnitud de ventas comparable.