En Estados Unidos, los índices profundizaron las caídas de ayer. La venta masiva se extendió por todo el mercado accionario, cerrando la jornada con pérdidas relevantes. El S&P 500 retrocedió 1,2%, al igual que el Dow Jones, mientras que el Nasdaq cayó cerca de 1,6%.
El desplome respondió a una combinación de datos desfavorables del mercado laboral estadounidense y, sobre todo, a los resultados de empresas tecnológicas.
Amazon reportó ingresos sólidos y mayor crecimiento en el segmento AWS, pero su acción llegó a caer cerca de 10% en operaciones posteriores al cierre. Los inversionistas reaccionaron con cautela ante anuncios de fuertes inversiones en inteligencia artificial, que podrían alcanzar unos US$200 mil millones en 2026 y presionar los flujos de caja.
En Asia, las bolsas operaron bajo presión por el deterioro del ánimo global ligado a la caída de las tecnológicas. El Hang Seng de Hong Kong bajó 1,13% y el ASX 200 de Australia cayó 2,26%, tras señales restrictivas del RBA. En contraste, el Nikkei 225 de Japón subió 0,29% de cara a las elecciones del domingo, mientras que el Shanghai Composite de China avanzó 0,11%.
Las encuestas apuntan a una posible victoria clara del sector de la primera ministra Takaichi, lo que aumenta las expectativas de expansión fiscal y recortes de impuestos. En Japón, el miembro del consejo del BoJ, Masu, mantuvo un tono cautelosamente restrictivo, dejando abierta la puerta a un mayor ajuste monetario y advirtiendo sobre presiones inflacionarias por un yen débil. En diciembre, el gasto de los hogares japoneses cayó 2,6% interanual, muy por debajo de lo esperado.
En Australia, la gobernadora del RBA, Michele Bullock, señaló que el alza de tasas fue necesaria por restricciones de capacidad, un mercado laboral fuerte e inflación persistente. En China, el PBOC fijó la paridad USD/CNY en 6,99590, por sobre las proyecciones. En tanto, el Banco de la Reserva de India mantuvo la tasa en 5,25%.
Tras firmar un acuerdo comercial con EE.UU., India evalúa comprar aviones Boeing por hasta US$80 mil millones, según CNBC. Por su parte, la CME elevó los márgenes para contratos de oro y plata tras episodios de alta volatilidad.
Los metales preciosos muestran una moderación de la volatilidad y un rebote: el oro sube cerca de 1,5% y prueba los US$4.850 la onza, mientras la plata avanza alrededor de 3,5% hasta los US$73. También se observa un repunte parcial en criptomonedas: Bitcoin sube más de 2% hasta US$65.100 y Ethereum avanza más de 3% hasta US$1.920.