Mundo BeFX, 04 de Marzo del 2026
Las bolsas asiáticas retroceden por tercera sesión consecutiva en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán. En Japón, el índice JP225 cae 1,50% hasta los 54.400 puntos, mientras que en China los principales indicadores bajan entre 0,70% y 1,50%. En Australia, el AU200cash pierde 0,75%.
El índice Kospi de Corea del Sur también destaca en la jornada. Los inversionistas aprovecharon el aumento de la incertidumbre geopolítica para tomar utilidades tras los fuertes avances de los últimos meses. El selectivo cae 12% hoy, aunque todavía acumula un alza de 18% en lo que va del año.
El petróleo sube cerca de 2%. El crudo WTI cotiza en 76,25 dólares por barril y el Brent en 83,50 dólares. El repunte se produjo luego de ataques en las cercanías del Estrecho de Ormuz, que interrumpieron el tránsito de buques tanque. A última hora de ayer, Donald Trump anunció protección naval y apoyo en seguros para el transporte energético, buscando estabilizar el escenario.
En el mercado cambiario, el panorama es mixto. Entre las divisas más débiles figura el dólar australiano (AUD), mientras que el dólar neozelandés (NZD) y el franco suizo (CHF) muestran mayor fortaleza relativa.
Los metales preciosos rebotan tras las ventas de ayer. El oro sube 1,20% hasta los 5.120 dólares por onza y la plata avanza 3,20% hasta los 83,30 dólares por onza.
En China, los PMI oficiales se mantienen en zona de contracción, con el índice compuesto en 49,5 puntos, lo que refleja debilidad en la economía interna. En contraste, el PMI Caixin —de carácter privado— escaló a 52,1, su nivel más alto desde la pandemia, impulsado por un fuerte crecimiento en nuevas órdenes y exportaciones. La divergencia entre ambos indicadores complica la lectura sobre la real trayectoria de recuperación del gigante asiático.
Los datos privados más sólidos apuntan a un aumento en la producción y a una recomposición de inventarios. Los costos de materias primas alcanzaron su nivel más alto en 44 meses, principalmente por el encarecimiento de los metales. Parte de estos mayores costos fue traspasada a los consumidores, mientras que el crecimiento del empleo se mantuvo moderado.
En Japón, las autoridades reiteraron su disposición a intervenir en el mercado cambiario si es necesario. Pese al contexto geopolítico, el yen no logró consolidarse como activo refugio, presionado por el alza del petróleo, que deteriora la balanza comercial del país.
Por su parte, el PIB de Australia creció 0,8% trimestral y 2,6% anual, superando las expectativas del mercado. El impulso económico muestra una mejora clara respecto a los mínimos de mediados de 2024, aunque el consumo de los hogares sigue mostrando cautela.