Irán y Estados Unidos volvieron a endurecer sus posturas en torno al conflicto en el Estrecho de Ormuz. Donald Trump calificó como “totalmente inaceptable” la contrapropuesta enviada por Teherán, que exige el fin del bloqueo naval, el levantamiento de sanciones, el desbloqueo de activos y el reconocimiento de su soberanía sobre el estratégico paso marítimo antes de retomar cualquier conversación sobre su programa nuclear.
Desde Teherán, las autoridades desestimaron las críticas de Trump y reafirmaron que no cederán en sus exigencias. Al mismo tiempo, aumentan las señales de escalada luego de que Israel y Estados Unidos reforzaran su retórica sobre un eventual ataque a la infraestructura nuclear iraní.
En el plano económico, la inflación de China sorprendió al alza en abril, impulsada por el fuerte aumento en los precios del petróleo, el gas y los metales. Esto reduce el margen del banco central chino para aplicar estímulos y aumenta el riesgo de estanflación a nivel global.
El mercado petrolero comenzó la semana con fuertes alzas. El crudo WTI sube más de 5% tras el estancamiento diplomático entre Washington y Teherán. Arabia Saudita advirtió que, incluso si el tránsito por Ormuz se normaliza de inmediato, podrían pasar meses antes de que el mercado recupere el equilibrio.
En Asia, las bolsas cerraron mixtas, con el KOSPI de Corea del Sur liderando las ganancias y alcanzando nuevos máximos históricos, impulsado por el sector tecnológico.
En el mercado cambiario, el dólar se fortalece ante el aumento de la aversión al riesgo y el repunte del petróleo. Entre las monedas emergentes, las mayores caídas se registran en la rupia india, el baht tailandés y el shekel israelí.
Los inversionistas estarán atentos esta semana a los datos de inflación y ventas minoristas en Estados Unidos, así como a la cumbre entre Trump y Xi Jinping en Beijing, que podría tener implicancias relevantes para el comercio global y la evolución del conflicto con Irán.