El ánimo en los mercados accionarios se está debilitando, mientras el petróleo vuelve a acercarse a los US$98, en medio de una menor probabilidad de un alto al fuego en el corto plazo en Medio Oriente, tras recientes declaraciones del liderazgo militar iraní. Los futuros del US100 retroceden 0,3% y, luego de una débil jornada en Asia, se espera que las bolsas europeas abran en terreno negativo.
En el plano macroeconómico, la atención estará puesta en los datos del mercado laboral de Estados Unidos —con las solicitudes de subsidio por desempleo a las 12:30 GMT— y en los discursos de miembros de la Reserva Federal. En paralelo, el oro cae cerca de 1,5%, mientras el par EUR/USD retrocede a 1,158, presionado por un dólar más fuerte y el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años, que superan el 4,36%.
En el frente geopolítico, fuerzas estadounidenses señalaron que el portaaviones USS Abraham Lincoln continúa operando contra posiciones iraníes. Por su parte, Irán reportó ataques en Isfahán, en el centro del país, donde se ubica una de sus instalaciones nucleares.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron una nueva ola de ataques sobre objetivos en Irán, mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu reiteró que el objetivo es neutralizar completamente la capacidad de liderazgo iraní.
Desde el sector energético, el CEO de Exxon indicó que los mercados están en una fase inicial de disrupción, destacando que la compañía está aumentando su producción, con miras a duplicar su extracción en campos de shale en Estados Unidos. En tanto, el Servicio Postal estadounidense aplicará un recargo de 8% en los envíos para compensar el alza en los costos del combustible aéreo.
En el ámbito político, la senadora Elizabeth Warren planteó congelar las licencias de exportación de Nvidia hasta que la empresa aborde las preocupaciones de seguridad nacional. A su vez, economistas e inversionistas están presionando por nuevas regulaciones ante la pérdida de empleos impulsada por la inteligencia artificial.
Finalmente, fuentes occidentales citadas por el Financial Times señalan que Rusia estaría suministrando drones a Irán, mientras sus ingresos petroleros se habrían triplicado desde el inicio del conflicto. En paralelo, Donald Trump afirmó que ataques con bombarderos B-2 evitaron que Irán desarrollara un arma nuclear.