Los mercados globales recuperaron el optimismo este jueves luego de que Micron sorprendiera con resultados trimestrales muy superiores a las expectativas y entregara proyecciones sólidas para los próximos meses, reforzando la confianza en el auge de la inteligencia artificial y la demanda por semiconductores.
Los futuros del Nasdaq 100 subían cerca de un 1,8%, mientras que los del S&P 500 avanzaban un 0,5%. En Asia, la bolsa surcoreana lideró las ganancias, con el índice KOSPI llegando a dispararse hasta un 7% durante la jornada. En Europa, los futuros también apuntaban a una apertura positiva, con el índice alemán DE40 avanzando un 0,4%.
El principal motor del repunte fue el informe de resultados de Micron. Las acciones del fabricante de chips de memoria llegaron a subir más de un 15% en operaciones posteriores al cierre luego de que la compañía proyectara ingresos muy por encima de las estimaciones de Wall Street. Para los inversionistas, las cifras confirman que la demanda por infraestructura vinculada a la inteligencia artificial sigue siendo fuerte, pese a las preocupaciones recientes sobre las elevadas valoraciones del sector tecnológico.
Micron reportó ganancias ajustadas por acción de US$25,11, superando ampliamente la expectativa del mercado de US$20,49. Los ingresos alcanzaron los US$41.460 millones, frente a los US$35.690 millones esperados por los analistas.
Además, la compañía entregó una guía excepcionalmente sólida para el próximo trimestre. Proyecta ganancias ajustadas por acción entre US$30 y US$32, por encima del consenso de US$25,31, mientras que espera ingresos entre US$49.000 millones y US$51.000 millones, superando ampliamente la previsión de US$43.240 millones.
El margen bruto aumentó hasta 84,9%, superando tanto la guía anterior de la empresa como las estimaciones del mercado. Destacó especialmente el desempeño de los negocios ligados a centros de datos e inteligencia artificial, donde la demanda de los clientes continúa siendo muy robusta. Micron también anunció un dividendo trimestral de US$0,15 por acción.
El sentimiento positivo también recibió apoyo desde el mercado energético. El petróleo cayó hacia los US$72 por barril, eliminando gran parte de la prima de riesgo geopolítico asociada a las tensiones con Irán. Esta baja ayudó a moderar las preocupaciones inflacionarias y favoreció el apetito por activos de riesgo.
Por su parte, el oro se estabilizó cerca de los US$4.000 por onza después de haber perforado brevemente ese nivel. El metal precioso sigue presionado por la fortaleza del dólar y las expectativas de que las tasas de interés en Estados Unidos permanezcan elevadas por más tiempo.
En paralelo, la Reserva Federal informó que los principales bancos estadounidenses mantienen una sólida posición de capital y podrían resistir una recesión severa, según los resultados de sus pruebas de estrés anuales.
En el sector tecnológico, Qualcomm avanzó más de un 12% en operaciones fuera de rueda luego de anunciar una expansión de su alianza con Meta. La empresa suministrará procesadores para centros de datos a partir de 2028, mientras que Microsoft también planea utilizar sus chips en la infraestructura de Azure.
Mientras tanto, la startup de inteligencia artificial SambaNova consiguió una nueva ronda de financiamiento que elevó su valoración a cerca de US$10.000 millones.
Desde el punto de vista técnico, el índice Nasdaq 100 logró superar su media móvil exponencial de 50 períodos y ahora pone a prueba la media de 200 períodos en gráficos horarios. Un quiebre sostenido sobre estos niveles podría abrir la puerta a una nueva subida hacia máximos históricos.