Bolsas de EE.UU. y resultados corporativos
La jornada en Wall Street terminó con un fuerte repunte, que se extendió a todos los principales índices estadounidenses.
El Dow Jones avanzó 1,2%, mientras que el S&P 500 subió cerca de 1,7%. El Nasdaq fue el gran ganador de la sesión, con un alza de casi 2,8%, impulsado principalmente por las acciones tecnológicas.
Microsoft se llevó gran parte de la atención tras presentar sólidos resultados el día anterior y cerrar con un avance cercano al 15%. Micron subió 18%, AMD ganó 15% y Sandisk se disparó alrededor de 25%.
Tras el cierre del mercado, Amazon presentó resultados que también sorprendieron positivamente. Los ingresos aumentaron 20% interanual hasta US$200.600 millones.
El principal motor del reporte fue AWS, cuyos ingresos crecieron 37% interanual hasta US$42.200 millones, marcando su mayor ritmo de expansión en 18 trimestres. El fuerte crecimiento del negocio de nube muestra que las grandes inversiones de Amazon en infraestructura y inteligencia artificial comienzan a generar resultados cada vez más visibles.
Sin embargo, el elevado gasto de capital continúa siendo un punto de atención para los inversionistas. Amazon reportó una utilidad por acción de US$5,75, aunque el resultado estuvo respaldado en gran medida por una ganancia extraordinaria vinculada a su inversión en Anthropic.
La compañía también anunció nuevos aumentos en sus gastos de capital, reforzando la magnitud de sus planes para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial y servicios en la nube.
Apple también presentó sus resultados después del cierre, con un reporte sólido. Sus ingresos aumentaron 16% interanual hasta US$109.400 millones, mientras que la utilidad por acción llegó a US$2,02.
Las ventas de iPhone fueron especialmente fuertes, con un crecimiento superior al 20% interanual, mientras que el segmento de servicios alcanzó un nuevo récord para el trimestre de junio.
Pese a superar claramente las expectativas, el mercado no encontró un factor decisivo que justificara un mayor optimismo. Los inversionistas apuntaron a resultados del negocio de servicios por debajo de lo previsto y a señales mixtas en las ventas de China. Como resultado, las acciones de Apple quedaron bajo presión en las operaciones posteriores al cierre.
Mercados asiáticos
El repunte también se extendió a las bolsas asiáticas, donde los inversionistas reaccionaron al reciente desplome de las acciones tecnológicas y recibieron positivamente los sólidos resultados de las grandes compañías estadounidenses vinculadas a la inteligencia artificial.
El KOSPI de Corea del Sur destacó con un avance cercano al 1,7%, impulsado por una fuerte recuperación del sector de semiconductores, incluyendo las acciones de Samsung Electronics y SK Hynix.
En Japón, el Nikkei 225 registró un fuerte rally y subió más de 5%, apoyado por una mejora en el sentimiento hacia el sector tecnológico y las ganancias de compañías vinculadas a semiconductores e inteligencia artificial.
Los inversionistas se enfocaron principalmente en las señales de que el elevado gasto de las grandes empresas estadounidenses en infraestructura de IA comienza a traducirse en resultados concretos, lo que volvió a impulsar el apetito por riesgo en la región.
Macroeconomía y bancos centrales
El fuerte repunte de Wall Street no estuvo acompañado por datos macroeconómicos igualmente positivos. El PIB de EE.UU. creció 1,5% en el segundo trimestre, bastante por debajo de las expectativas de 2,1%.
Sin embargo, los detalles del reporte mostraron que el consumidor estadounidense mantiene una situación relativamente sólida.
La inflación PCE se ubicó en 3,4%, en línea con las proyecciones, mientras que las nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayeron a 197.000, confirmando la resiliencia del mercado laboral.
Los datos no entregaron una dirección clara para los mercados: el menor crecimiento económico fue parcialmente compensado por una inflación estable y un mercado laboral sólido.
El Banco de Japón mantuvo sus tasas de interés sin cambios, tal como esperaba el mercado, con una votación de 8 a 1. La decisión no generó sorpresas, por lo que la atención se concentró en el mensaje del banco central y sus perspectivas para futuras alzas de tasas.
En Japón, los datos preliminares mostraron que la producción industrial aumentó 1,3% mensual en junio, superando ampliamente el 0,7% esperado. El resultado apunta a una mejora de la actividad industrial y representa una señal positiva para la economía japonesa.
La inflación subyacente de Tokio, que excluye los alimentos frescos, llegó a 1,9% interanual, por encima del 1,7% esperado. El dato podría aumentar la presión sobre el Banco de Japón, aunque por sí solo probablemente no sea suficiente para justificar un endurecimiento monetario acelerado.
En China, el PMI manufacturero cayó a 49,2 puntos en julio, por debajo de los 50 puntos esperados. El indicador apunta a una contracción del sector, dificultades persistentes en la demanda interna y mayor incertidumbre sobre las perspectivas económicas.
En Australia, la inflación de precios al productor sorprendió al alza durante el segundo trimestre. El índice PPI aumentó 1,3% trimestral, muy por encima del 0,5% esperado, mientras que en términos anuales se aceleró a 3,6%, desde el 3,0% anterior.
Divisas
El USD/JPY continuó su recuperación y volvió a superar el nivel de 160, recuperando parte de las pérdidas registradas tras las anteriores intervenciones de las autoridades japonesas en el mercado cambiario y la decisión del Banco de Japón.
Pese a los esfuerzos por respaldar al yen y a que el Banco de Japón mantuvo las tasas sin cambios, la presión sobre la moneda japonesa continúa elevada.
Materias primas
El mercado de metales preciosos mostró un desempeño más débil, con los principales activos todavía bajo presión.
El oro cayó cerca de 0,5% y se ubicó por debajo de los US$4.100 por onza. La plata también registró pérdidas moderadas, con una baja cercana al 0,7%.
Criptomonedas
El mercado de criptomonedas tampoco comenzó la jornada con buen tono.
Bitcoin cayó alrededor de 0,6% y puso a prueba el nivel de US$64.000, mientras que Ethereum se mantuvo cerca de los US$1.900.