Mundo BeFX, 05 de agosto del 2026
Irán señaló que el acuerdo con Omán para reabrir el estrecho de Ormuz podría retrasarse mientras persistan las amenazas de Estados Unidos. Informes previos apuntaban a un posible anuncio este miércoles. De todos modos, los mercados siguen esperando que se alcance al menos un acuerdo temporal.
En paralelo, Donald Trump afirmó que las negociaciones avanzan de buena manera y que el estrecho de Ormuz debería reabrir pronto. Sin embargo, advirtió a Irán que enfrentará una fuerte respuesta militar si las conversaciones fracasan.
Según distintos reportes, Estados Unidos, Irán y Omán estarían cerca de alcanzar un acuerdo por 60 días que contemplaría el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz y el restablecimiento del alto al fuego. Irán obtendría un mayor control sobre el transporte marítimo que antes del conflicto, mientras Omán asumiría un rol operativo.
Un funcionario israelí, citado bajo condición de anonimato, aseguró que Donald Trump estaría buscando un acuerdo con Irán “a cualquier costo”. La declaración refleja la preocupación de que Washington pueda aceptar condiciones favorables para Teherán con tal de poner fin rápidamente al conflicto.
En los mercados, el petróleo continúa retrocediendo. El crudo cae 0,10% hasta los US$78,30 por barril, mientras el WTI baja 0,30% hasta los US$74,90. La menor probabilidad de interrupciones en el suministro energético también ha reducido las expectativas de inflación a corto plazo. Sin embargo, los precios siguen expuestos a posibles retrasos en las negociaciones o a un nuevo aumento de las tensiones.
El oro, en tanto, avanza 1,90% hasta los US$4.190 por onza. La caída del petróleo ha reducido las preocupaciones inflacionarias y las expectativas de un mayor endurecimiento de la política monetaria de la Fed. Una mejora en las perspectivas del mercado energético podría traducirse en menores rendimientos de los bonos y un dólar estadounidense más débil, favoreciendo a los metales preciosos.
En Nueva Zelanda, la tasa de desempleo subió a su nivel más alto en 11 años, ejerciendo presión sobre el dólar neozelandés. Sin embargo, el resto del informe fue menos negativo: el empleo aumentó ligeramente por sobre lo esperado. En términos generales, los datos muestran un mayor debilitamiento del mercado laboral, lo que podría ayudar a reducir las preocupaciones del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda respecto de la inflación.
En Japón, el alza de tasas de junio, que llevó la tasa al 1,0%, fue aprobada por 7 votos contra 1. Los responsables de política monetaria concluyeron que los riesgos alcistas para la inflación superaban el impacto negativo del conflicto en Medio Oriente sobre el crecimiento económico. La decisión estuvo respaldada por el fuerte crecimiento de los salarios, mayores expectativas de inflación y el rápido traspaso de los mayores precios del petróleo a la economía.
El Banco de Japón también reafirmó su plan de detener nuevas reducciones en sus compras de bonos soberanos japoneses (JGB) a partir de abril de 2027.
Por su parte, el presidente de la Fed de Kansas City, Jeff Schmid, señaló que la inflación continúa demasiado alta y que la política monetaria debería ser más restrictiva. También advirtió que la inversión relacionada con inteligencia artificial está contribuyendo a las presiones inflacionarias.
En China, el PMI de servicios RatingDog cayó a 50,4 puntos en julio, desde los 54,1 registrados anteriormente, quedando muy por debajo de las expectativas del mercado.
En Australia, el PMI de servicios subió a 53,6 puntos en julio, alcanzando su nivel más alto en seis meses. Los nuevos pedidos volvieron a crecer, el empleo aumentó y mejoró la confianza empresarial.
En el sector tecnológico, AMD superó las expectativas de los analistas en ganancias, ingresos y resultado operativo. Además, su proyección de ingresos para el tercer trimestre se ubicó por sobre el consenso, señalando que la demanda continúa firme. Sin embargo, los resultados no fueron suficientes para convencer a los inversionistas y la acción cayó 8,80% en las operaciones posteriores al cierre.
SpaceX reportó ingresos por US$7.800 millones durante el segundo trimestre, un aumento de 92% interanual y por encima de las expectativas. Las pérdidas operativas de su división de inteligencia artificial fueron significativamente menores a lo previsto, mientras que el EBITDA ajustado superó ampliamente el consenso. Starlink continuó siendo el principal motor de crecimiento de la compañía. Pese a los sólidos resultados, la acción cayó más de 7% en las operaciones posteriores al cierre.